|
Le Dauphiné Libéré 28/07/2007 |
|
|
Le Dauphiné Libéré 22/02/2007 |
|
|
Le Dauphiné Libéré 11/02/2007 |
|
|
Le Dauphiné Libéré 08/02/2007 |
|
|
Le Dauphiné Libéré 13/01/2006 |
|
|
« … Sin ninguna duda este director de orquesta tiene un ingenio extraordinario…» |
Le Messager 04/2004 |
|
« Lorenzo Turchi realmente vive la música que interpreta con su piano ... » |
Le Dauphiné Libéré 23/10/2003 |
|
|
Le Dauphiné Libéré 22/10/2003 |
|
« Lorenzo Turchi: arrebato de entusiasmo …» |
L’Orient Le Jour 06/10/2003 |
|
Le Dauphiné Libéré 19/04/2003 |
|
|
Le Dauphiné Libéré 22/10/2002 |
|
|
« ... A veces conmovedor, a veces alegre, a veces malicioso, a veces triste, cada espectador fue transportado por Lorenzo Turchi a través de múltiples emociones a un gran mundo armónico... » |
Le Dauphiné Libéré 18/10/2002 |
|
« … Simplemente magnífico! Interpretación excepcional. Bajo sus dedos, cada nota se convirtió en un discurso. Viaje sobrenatrual, evasión celeste, el recital transportó a los melómanos a un mundo calmante y al mismo tiempo alarmante. El pianista consiguió de manera maravillosa recrear este universo sideral donde las fuerzas de lo bueno y de lo malo se enfrentan constantemente. » |
Le Dauphiné Libéré 12/04/2002 |
|
« … El artista quiso ofrecer a los numerosos espectadores un recital que entusiasmara al público, y este expresó su aprecio con aplauso largo y repetido… Una hora de gran música. » |
Araldo Poliziano 07/04/2002 |
|
« … Elegancia y fineza caracterizaron el concierto de Lorenzo Turchi. El pianista consiguió crear un ambiente muy personal. En la segunda parte del concierto, él verdaderamente hipnotizó a su público desde las primeras notas de la sonata en si-bemol menor de Liszt…patetismo intenso, inquietante, ejecución virtuosa y espectacular…Éxito incuestionable para el joven pianista. » |
Il Bagattino 04/2002 |
|
« … Emociones en el Palacio Ricci… Gran éxito del maestro Loenzo Turchi. Concierto particularmente difícil, tanto en el plano técnico como en el plano artístico. Dificultades que este pianista extraordinario logró superar con una gran madurez artística y un dominio excepcional de su instrumento. Una capacidad expresiva única despertó una atención particular de los numerosos espectadores desde el primer momento. » |
Corriere di Siena 28/03/2002 |
|
Sortir 01/2002 |
|
|
Le Dauphiné Libéré 18/04/2001 |
|
|
Le Dauphiné Libéré 30/03/2001 |
|
|
U.N. Special 07/2000 |
|
|
« Los dedos y el pensamiento… El encanto, la poesía, la solidez técnica, la sorprendiente madurez expresiva del intérprete. Un programa importante, pero sobre todo valiente: no sólo en la selección, sino también en el movimiento, en la búsqueda ni alcanzada ni alcanzable de la perfección, de las sonoridades bien encontradas, la restitutción de los pensamientos del compositor para el oyente, en la exaltación de cada frase…Más de una hora de recital, intenso como uno sólo pocas veces tiene el placer de escuchar… Desde las primeras notas del Preludio de Bach, de ese universo sideral que Lorenzo Turchi consigue recrear con una diversidad de timbres realmente fascinantes, se percibe la dimensión del recital. Como pianista con aptitudes notables, director musical de claridad infalible, músico de absoluto ímpetu, no teme sumergirse completamente en lo que interpreta… » |
La voce di Mantova 06/05/2000 |
|
« ... La inexorable soledad humana ha sido borrada durante un concierto en el Salon de la Mairie por la interpretación sutil con múltiples facetas del artista Lorenzo Turchi.» |
Le Dauphiné Libéré 06/1998 |
|
« ... Turchi ha revelado excelentes cualidades de pianista y una sensibilidad musical de primer nivel.» |
Fondation CIEM-MOZART 1996 |
|
« ... Toca con mucha energía o con una tranquilidad increíble, con vehemencia o suavidad, como si creara con el instrumento una relación de amistad, de complicidad o de conflicto cuyo único artesano es él. » |
La Repubblica 01/1994 |
|
« … Lorenzo Turchi: una esperanza del piano ! » |
Momento-Sera 1993 |
|
« ... Turchi tiene una personalidad musical de muy alto nivel que combina con grandes aptitudes técnicas ... » |
Il Secolo d’Italia 24/09/1992 |